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SEGURO DEL HOGAR Y DAÑOS ELÉCTRICOS

Seguro del hogar y daños eléctricos

 Pese a la amplia seguridad alrededor de los sistemas eléctricos de una vivienda, lo cierto es que los problemas relacionados con este tipo de sistemas son los más habituales en las viviendas españolas. Prácticamente uno de cada diez siniestros domésticos que cubren los seguros del hogar están relacionados con daños eléctricos.

Además, estos problemas tienen una serie de consecuencias económicas asociadas, ya que el continente como el contenido de la vivienda puede quedar afectado. Por ello es importante que nuestro seguro del hogar cubra todos estos daños.

 

Seguro del hogar y daño eléctrico

Es importante que un seguro cubra aspectos como los daños que se produzcan por corrientes eléctricas anómalas o cortocircuitos de la red, siempre que no se origine un incendio. Ésto se debe a que los incendios sí están cubiertos por la mayoría de seguros del hogar.

En este tipo de coberturas se garantiza la reparación o sustitución de la instalación, además de los aparatos que hayan quedado dañados. Generalmente, los problemas suelen estar relacionados con rayos, las corrientes anómalas, cortocircuitos o incendios debidos a factores intrínsecos de la instalación.

Sin embargo, ningún seguro cubre los daños que se den en instalaciones eléctricas provisionales o que no cumplan con las normas o en circuitos que fallen por falta de mantenimiento. Por esto, aunque tu seguro cubra estos fallos, es bueno revisar la instalación de vez en cuando.

Una de las formas de evitar que un problema en la instalación eléctrica pueda llegar a provocar graves daños es la instalación de alarmas o detectores de funcionamiento que nos avisen en caso de que se inicie algún problema, como puede ser un incendio.

 

Daños eléctricos en el continente

 La frecuencia de estos daños es menor a la que se da en el contenido, pero su coste económico suele ser bastante mayor. En este tipo de coberturas nos aseguran las instalaciones eléctricas fijas, como el cableado, los interruptores o enchufes, cuando no se produzca un incendio, ya que existen coberturas específicas para incendios.

Es básico que se acredite la causa del daño que está amparado por la cobertura. Eso se puede hacer mediante un perito o un técnico de la aseguradora. La propia asegurador verá esta documentación y decidirá si es un fallo asegurado. También suelen comprobar el estado de la instalación eléctrica pidiendo el  último recibo emitido por la comercializadora de electricidad, puesto que no se cubren los daños producidos durante un corte de suministro.

 

Daños eléctricos en el contenido

 Algunas averías en la red puede producir que se estropeen determinados aparatos, sobre todo por subidas o bajadas de la red. Este tipo de fallos es más común en una zona rural, pero pueden producirse en las ciudades.

De la misma forma que el continente, hay que acreditar que esa avería se ha dado por un fallo eléctrico.

 

¿Qué no cubre el seguro del hogar?

  • Generalmente, aquellos muebles que se encuentran en el exterior pueden no estar cubiertos por el seguro.
  • También existe unos años de antigüedad del aparato eléctrico, siendo la regla general de un máximo de 10 años en averías que pueden deberse a su uso. Puede ser que ese límite se rebaje si es un aparato que se use de forma intensiva, como aquellos relacionados con la climatización o los generadores de electricidad.
  • No se suelen cubrir los daños en bombillas, lámparas o apliques.
  • Tampoco suelen estar cubiertos ciertos aparatos como los ordenadores o aquellos equipos que poseen un fin profesional.