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DOMÓTICA Y AHORRO DE ENERGÍA

El ahorro de energía es una preocupación que existe en todas las viviendas. Todos los hogares buscan sistemas que puedan reducir el coste de las facturas eléctricas. En la actualidad, el mercado presenta una gran variedad  de sistemas que logran la eficiencia en la casa, como es el caso de la domótica, una instalación que es capaz de integrar dispositivos inteligentes con el objetivo de controlar de manera automática los aparatos electrónico mediante el control remoto.

Los sistemas domóticos permiten a los usuarios no solamente una despreocupación completa por el gasto y el consumo de la energía en el hogar, sino también un desahogo en la calidad de los dispositivos que vigila a través de una conexión a Internet. La evolución de esta tecnología garantiza una reducción de emisiones de partículas contaminantes para el medio ambiente, de manera. Es ahí cuando el usuario experimenta un ahorro en los recibos considerable.

Ventajas de la domótica

Pese a que el desembolso inicial que puede producir la instalación de un sistema domótico en el hogar supere la media de lo pensado, es necesario recalcar que debemos pensar en este proyecto como una inversión que nos va a devolver lo gastado de a poco, en forma ahorro de electricidad, a medio y a largo plazo. Se estima que los usuarios experimentan alrededor de un 30% de reducción de dinero en las facturas a finales de mes.

Esto se debe a que su sistema se basa en garantizar la eficiencia energética, esto es, que cada aparato de la casa conectado a una red eléctrica consuma lo justo y necesario, ni más ni menos. La domótica controla el correcto funcionamiento de los aparatos porque es un sistema inteligente creado para ello. Es un dispositivo con Internet que permite programar, encender o desconectar cualquier electrodoméstico o aparato. A través de una aplicación que se instala en cualquier teléfono móvil inteligente – también conocido como smartphone- o una tableta electrónica, el usuario puede activar todas estas funciones con tan solo un click.

Está pensado para que se pueda trabajar a distancia, de tal manera que desde el trabajo se puede controlar el estado del hogar, poner una lavadora, o encender la calefacción mientras nos desplazamos a casa.

Principales usos de la domótica

El ahorro de energía que producen las instalaciones domóticas en el hogar se pueden experimentar mediante estos ejemplos:

  • Iluminación

La luz puede suponer un problema muy grande si somos algo despistados, ya que podemos dejar en ocasiones algunas bombillas encendidas durante horas, aumentando, en consecuencia, la factura de la luz sin necesidad alguna, es decir, de forma poco útil y sostenible. En este sentido, la domótica evita este problema. Los sensores de movimiento, que apagan y encienden las luces en el momento en el que detectan alguna presencia, pueden resolver escenarios en los que se precisa la luz, pero no hay forma de apagarla porque el interruptor no se encuentra del lado de la puerta, como puede ser en los garajes. Los pasillos de la casa también se podrían beneficiar de este sistema, puesto que no se tendría que revisar si todo quedó apagado antes de marchar.

Esta instalación domótica se puede acompañar con un buen sistema de iluminación. Las bombillas LED (Baja Densidad Energética), que consumen menor cantidad de suministro eléctrico y, por lo tanto, aseguran el ahorro y la eficiencia energética.

  • Climatización

Si tenemos en cuenta que la calefacción es el dispositivo que mayor energía consume y, por lo tanto, el sistema que más desembolso produce al bolsillo, un termostato inteligente puede ser la solución más apropiada para controlar no solo el gasto de electricidad, sino también la regulación de la temperatura en el ambiente.

De manera automática, este instrumento es capaz de programarse para que a determinada hora active la calefacción y se adapte a la temperatura ambiente, esto es, la cantidad de aire y calor que detecta

La inseguridad de no conocer el estado de la vivienda mientras se está de viaje se puede evitar mediante la colocación de cámaras de seguridad en el hogar que a través de un smartphone o una tableta electrónica conectado a Internet, el usuario puede observar. Esta instalación inteligente es capaz de avisar a los servicios de emergencia de forma automática en el momento en el que detecta una presencia sospechosa o de bloquear las puertas y ventanas para prevenir robos.